El sustantivo gay se refiere a personas homosexuales de ambos sexos, aunque generalmente se usa hablando de un hombre homosexual. Habitualmente se usa el término gay para denominar al hombre homosexual. Conceptos relacionados a la homosexualidad que no deben confundirse son el transformismo, el travesti y el transexual, ya que no es lo mismo una persona homosexual (atraída por su mismo sexo), que una persona que no se siente identificada con su sexo (transexual).
La homosexualidad femenina se llama también lesbianismo o lesbianidad (calidad de lesbiana). El adjetivo correpondiente es lésbico. Este término hace referencia a la isla de Lesbos (actual Mitilene) en Grecia y a la poetisa Safo, por sus poemas apasionados (dedicados a sus amigas) y la vida rodeada de otras mujeres, lo cual le valió la reputación de homosexual.
La terminación "ismo" se ve a veces como peyorativa, tal como sucede con la palabra "homosexualismo". En este último estaba implícita (las palabras terminadas en - ismo indican "partidario de...") la idea de que la organización comunitaria de los homosexuales tendía a la promoción de sus conductas; al irse apartando la sociedad de la creencia de que la homosexualidad es voluntaria, se fue imponiendo homosexualidad. [1]
Varios estudios han demostrado que la homosexualidad ha existido desde el principio de la humanidad, en todas las razas, en ambos sexos, en cualquier nivel social. La homosexualidad se ha confirmado en muchas especies animales incluyendo los primates superiores.
Aunque hoy se emplea de forma generalizada, es oportuno reseñar que la existencia de la categoría homosexual en sí misma, aplicada a personas, es objeto de contestación desde diferentes puntos ideológicos. Las corrientes integristas niegan la existencia de personas homosexuales pero admiten la de prácticas homosexuales; otras niegan que la orientación sexual de una persona la defina en modo alguno.
La palabra "homosexualidad" fue creada en 1869 por Karl Maria Kertbeny en un panfleto anónimo apoyando la revocación de las leyes contra la "sodomía" en Prusia. Fue incluida en Psychopathia Sexualis (1886), un estudio de Richard von Krafft-Ebing acerca de lo que en esa época se consideraba como desviaciones sexuales.
Homosexualidad en la población
Las personas que generalmente tienen una orientación heterosexual pueden sentir deseos leves u ocasionales hacia personas del mismo sexo. Del mismo modo, que aquellos que generalmente tienen una orientación homosexual, pueden sentir deseos leves u ocasionales hacia personas del sexo opuesto.
Hay personas con orientación homosexual, que en condiciones de intolerancia y violencia o de difícil acceso a otras personas del mismo sexo, mantienen relaciones heterosexuales. La represión, la homofobia y las opiniones de muchas religiones, entre ellas la católica, obliga a los homosexuales a esconder su orientación fingiendo ante la sociedad tener una orientación heterosexual, lo que en inglés se llama estar “in the closet” (‘en el armario’). En la actualidad, hay personas con orientación homosexual que están 'saliendo del armario' o 'han salido del armario', lo que se aplicaría a las personas que dejan de fingir o reprimir su orientación sexual.
La actividad sexual con una persona del mismo sexo no se considera necesariamente homosexualidad como orientación sexual, sino comportamiento homosexual. No todos los que desean a personas del mismo sexo se identifican como homosexuales o bisexuales. Algunos tienen relaciones sexuales a menudo con personas del mismo sexo pero son y se definen como heterosexuales. Es entonces importante distinguir entre comportamiento, deseo e identidad homosexual, los cuales no siempre coinciden. Por ejemplo, en algunos sitios segregados por sexo, puede aparecer relaciones homosexuales "situacionales", aunque el comportamiento sea heterosexual fuera de allí. Lo mismo puede ocurrir por razones económicas o ajenas a la voluntad.
El informe Kinsey reportó que el 37% de los varones estadounidenses admitían que habían experimentado un orgasmo por contacto con otro varón. La mayor parte de los estudios al azar efectuados en Estados Unidos y en Europa Occidental estiman que alrededor del 8% de los hombres y las mujeres admiten haber tenido alguna experiencia homosexual, y que alrededor del 2% admiten su preferencia por experiencias exclusivamente homosexuales. El National Opinion Research Center ha reportado que aproximadamente el 0,7% de los hombres estadounidenses se consideran homosexuales.
Legalización de los matrimonios entre personas del mismo sexo
Muchos países occidentales han legalizado o al menos descriminalizado la homosexualidad, siguiendo recomendaciones del Parlamento Europeo y del Consejo de Europa.
Varios países europeos (los Países Bajos, Alemania, Bélgica, Eslovenia, España, Suiza, Reino Unido, Dinamarca, Austria, Portugal, Suecia, Noruega, Finlandia, Islandia, Hungría, Croacia, República Checa y algunas regiones de Italia.) han cambiado sus leyes para que las parejas homosexuales tengan el derecho de casarse o de gozar de una protección equivalente. Varios estados permiten a los homosexuales adoptar hijos.
En España, la homosexualidad fue ilegal durante el régimen de Francisco Franco (1936-1975), y se legalizó con la democracia, aunque socialmente siguió estando estigmatizada. El parlamento español aprobó el 30 de junio de 2005 una ley que reforma el código civil de manera que las parejas del mismo sexo pueden acceder al matrimonio en los mismos terminos que una pareja hombre-mujer. Esta modificación permite obtener todos los derechos y deberes que otorga el matrimonio. También se incluye la posibilidad de la adopción por ambos miembros de la pareja, opción no permitida hasta ahora a nivel estatal para parejas del mismo sexo.
Dos jueces se han negado a registrar matrimonios entre personas del mismo sexo, presentando una cuestión de inconstitucionalidad contra la Ley 13/2005 que reformó el código civil. El Tribunal Constitucional dictaminó que no era posible presentar un recurso de inconstitucionalidad por parte de los jueces encargados del registro y que no podían negarse a celebrar estos matrimonios. El Partido Popular, principal partido de la oposición, presentó una cuestión de inconstitucionalidad contra los matrimonios entre personas del mismo sexo que está pendiente de ser resuelta. Este partido, mantiene que debe existir una ley que regule las uniones entre personas del mismo sexo, pero que estas uniones no deben llamarse "matrimonio".

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